PAYNE: * Hoy la noche da asco y poco tenemos que hacer.
Pienso mientras me tomo el helado de menta con pepitas de chocolate que he
sacado del frigo mientras espero a Zypher que salga de la ducha...creo que me
he pasado con el placaje al que le he sometido en el bosque cuando volvíamos de
caza. Lo he dejado hecho un asco al pobre. Yo no estoy mejor, pero como no he
sido la que ha caído en el riachuelo que se estaba descongelando...
Solo espero que cuando salga de la ducha este de buen humor y me deje
tomarme el helado sobre él, algo a lo que me he aficionado últimamente.
De repente salto de la silla al oír gritos y golpes a través del
intercomunicador de la casa.
Con la cuchara en la boca, le doy al botón de la cámara y veo a Syphon
gritando como un poseso.
¡Qué extraño! ¿Le debe estar pasando algo a Amalya?
Aprieto el botón que abre las rejas y voy directa a la puerta de la
entrada. No tenemos doggens ni nos hacen falta, los humanos son buenos criados
cuando estamos durmiendo, por la noche...la casa es sólo nuestra.
Abro las enormes puertas tras enfundarme en una bata y me quedo
petrificada:
No es por Syphon que casi me empuja al entrar como una tromba en casa,
soltando tantas palabras de golpe que no entiendo ni una sola... es por la
figura que se materializa justo detrás de él.
Tohrment.














