CORMIA:* Aprovechando
que Phury duerme plácidamente, abandono nuestro lecho para ir hasta la cuna de
Aggie. Sabía que su hora del biberón estaba cerca y no quería que comenzara a
llorar y terminase despertando a su padre.
Sonrío al comprobar que
sus hermosos ojos están abiertos de par en par pero una sonrisa sustituye el
típico llanto con el que exigía su alimento.
- Buenos días mi sol -
beso suavemente su frente - vamos a dejar dormir a papá, ¿vale?
*No puedo describir el
vuelco que me da el corazón al escuchar su gorjeo como si entendiese lo que le
decía. Tomo su manta para cubrirlo con ella mientras lo tomo en brazos. Estamos
bajando las escaleras cuando una de mis hermanas aparece con una bandeja en la
que destaca el biberón de mi principito.*