TORHMENT: * Salgo del Hummer de Qhuinn. Lo que costó
arreglar el maldito bicho, seguro que para nada. El chiquillo pronto le dará la
vuelta otra vez. Perdido en mis idiotas pensamientos,tras la ceremonia de paso al Fade de Payne, aprieto una y otra vez
los puños y exhalo vaho con mi respiración. Una noche fría. Doy un par de
toquecitos a mi oído.
– Probando, probando, ¿me oís bailarinas de clacké en el otro lado?
Suelto una risilla. Wrath es el que está al otro lado, con Beth
controlando los equipos después de la clase magistral de V acerca de cómo tocar
sus chucherías.
Hoy tengo el jocoso subido, quizá para no pensar que hace poco perdimos
a uno de nuestros soldados de la forma más estúpida. V está raro desde
entonces, y más insoportable que nunca. Solo Butch le controla Pero me
concentro en pensar en mi rey y su shellan al otro lado del auricular. La que
le espera. Es mi rey pero ahora va a ser uno más y en la retaguardia. Debe
estar comiéndose las uñas de los pies de la frustración, pero al menos de esta
manera, se siente más activo y útil y su experiencia siempre ayuda.
– Wrath, ¿estas sordo además de ciego, mi rey?
*Oigo un par de interferencias y enseguida los insultos y exabruptos del
rey. La risita de Beth no se hace esperar. Sonrío de lado. Empieza la fiesta.
Me doy la vuelta a los demás que están saliendo también del vehiculo.*
– Vamos señoritas, tenemos una ciudad que patearnos buscando talcosos y
si cae algún estúpido bastardo mejor. Divídanse en flancos como tenemos
establecido por protocolo. ¡Ya!