ZSADIST: Caminando con Nalla en brazos vamos al lavadero. Es una zona que no
había visitado mucho pero el conjuntito preferido de mi hija se había manchado
y no quería que fuera permanente.
Llegando al sector donde había ropa sucia y limpia bajo a Nalla al piso.
-papá va a arreglar esto y necesita que te quedes aquí
Cuando su cabecita asiente me dirijo al lavarropas sin dejar de mirarla
cada dos segundos. La veo dirigirse a una mesa donde había ropa limpia. Estaba
alto para ella así que me pongo a poner los productos de limpieza y programar
el lavarropas, como una vez me había enseñado Fritz, medio a regañadientes.
-Listo, ahora vamos a bus....
El pánico sube por mi cuerpo ¿Dónde estaba Nalla?
Rebusco por todo el lugar, no podía ser que perdiera a mi hija.
Me percato que la ropa que estaba doblada encima de la mesa está toda
desparramada, eso no era bueno.
Escucho como una de las maquinas se pone a funcionar. Con el corazón en
la garganta corro a donde escuche el ruido, el final del cuarto.
Respiro profundamente y agarro a mi hija que anda aplaudiendo mientras
la cosa blanca echa humo.
-Vas a hacer que tu padre envejezca muy rápido.
Mientras se ríe apago el interruptor de la máquina y abro la tapa para
ver que metió ahí dentro. Últimamente tenía la maña de querer hacer todo lo que
los demás hacían, mal momento para ponerme a lavar su ropa.
Cuando le humo se dispersa el alma se me va al piso
-oh mierda...
