Maldita sea yo y mi suerte.
Realmente esto era desesperante. Quería empezar con mis planes y estaba
atrapado en un edificio con mal de hormonas hasta el anochecer.
Destrabo y salgo de la habitación dirigiéndome a la cocina por un poco
de cerveza y con el celular en la mano llamando a Ahlana...espero no se enoje y
no la despierte*