No sabía bien como empezar esto ya que mi ae no ha estado desde el principio
aquí, aunque es una fan que viene siguiendo las historias hace meses...cuando
se enteró que existía.
¿Quién me iba a decir a mí que cuando acepte este reto iba a currar tanto,
pero a pasármelo tan bien?
Pues aquí estamos, ya cumpliendo un año, en el que hemos reído, hemos llorado,
nos hemos emocionado, hemos conocido amigos de esos que no se olvidan y sobre
todo hemos sido libres.
Libres en un sitio donde la imaginación es la que gana, y el infinito es el límite.
Libres para ser nosotros mismos, sin restricciones.
El tiempo no es que vuele, es que se desmaterializa...
Bueno, yo me uní un poco más tarde a esto de hacer el gamberro por aquí y
recuerdo que mi primera incursión como "malvado" fue cuando le
volamos la casa por los aires al estirado de Assail... Ay, que hostia que nos
dio el capullo brilloso de Lassiter. Creo que todavía me duele., Jaja.
No, enserio. Nunca pensé que me lo iba a pasar tan bien en esto de hacer el
loco, poniéndome en la piel de un bastardo francotirador, que no es muy bueno
con las peleas cuerpo a cuerpo, pero que a puntería no le gana nadie.
No sabía cómo unirme a esta celebración, en la cual tanto Zypher, como
Rehv han empezado aportando esplendidas creaciones. Hasta Payne nos ha dado un
regalo con ese libro.
No soy bueno en imágenes, no veo un pimiento así que no sé cómo las
podría hacer, no soy bueno en retórica, ya sabéis, me acerco más a un salvaje
del medievo que otra cosa aunque tenga modales de rey, soy más bruto que un
helado de panceta.
ZYPHER: *Pienso que los discursos nunca se me han dado bien...No soy un hombre de
palabras, ni tampoco tengo arte en las manos o en el corazón, pero concienzudamente,
me siento tras el escritorio y cogiendo la pluma con la que Throe me enseño a
escribir, me pongo delante de la hoja en blanco y empiezo a plasmar mis
pensamientos.*
ADVERTENCIA: ESTE POST CONTIENE ESCENAS DE SEXO EXPLICITO EXCLUSIVAMENTE + 18
PAYNE:La carretera es larga y yo no dejo de mirar
por el cristal durante las largas horas del viaje. El sol es el que gobierna
realmente nuestro camino y nos obliga a pararnos en moteles, refugios y demás
lugares. La noche nos ampara y el camino se hace largo. Cuando tocamos una
cama, hacemos el amor hasta caer exhaustos y luego dormimos hasta que nuestros
sentidos nos avisan de que el sol está oculto.
Y así un día tras otro. Por carretera siempre por carretera. No sé cuántas
noches han pasado.