SELENA: * Ya había anochecido. Las persianas de la
mansión estaban subiendo y había despertado a media tarde, recordando lo
sucedido la noche anterior.
No podía borrarlo de mi mente.
Hace una hora un doggen me había informado que en dentro de un par de
horas el Primale, Cormia y yo volveríamos al rancho antes de acabar la noche, y
así había decidido bajar a la enfermería a despedirme de John, dónde él seguía
allí recuperándose.
Caminando por los pasillos, atravieso el gimnasio hasta llegar a la enfermería.
No había nadie allí ya que solo sentía
una presencia y era la del guerrero que se estaba recuperando en la cama de detrás
de las puertas.
Con un suave toque llamo y entro viendo
a John mirando hacia la puerta.*
- hola, ¿puedo pasar?
* pregunto y el asiente con la cabeza y andando despacio me acerco a su cama.*